Celebración Domingo 26 de Octubre de 2014 CEIM-Quillota

Lucas 2:43-46
43: Terminada la  fiesta, emprendieron el viaje de regreso, pero  el niño jesus  se había  quedado  en  jerusalem, sin que sus padres  se dieran  cuenta.
44: Ellos, pensando  que el  estaba entre  el  grupo de viajeros, hicieron  un día de camino mientras  lo buscaban  entre  los parientes  y conocidos.
45: Al no encontrarlo  volvieron  a jerusalem en  busca de el.
46: Al cabo de  tres  días lo encontraron en el  templo, sentado  entre los  maestros, escuchándolos  y haciéndoles preguntas.






El domingo 26  de agosto de 2014, en la sede de CEIM-Quillota, se vivió una celebración bendecida, con abundante gozo y fraternidad. Desde las alabanzas hasta la oración final, cada elemento fue una instancia de bendición de parte de Dios para su pueblo.

En esta oportunidad la prédica fue compartida por nuestro pastor Israel Codocedo Ulloa , y el mensaje central fue :


Lo que se posee, lo que se ha adquirido con esfuerzo, se valora y se cuida. Cuando ese algo se extravía, se hace lo posible por encontrarlo, ya que es muy preciado.

Así mismo debería ser cuando se pierde el uso de don que Dios ha entregado, se debe buscar con mayor ansia, se debe buscar a Dios.




José y María se preocuparon al darse cuenta que Jesús no estaba con ellos, lo buscaron por todos lados, como quien busca algo que ama o que tiene mucho valor.
María valoraba a Jesús porque le fue entregada una promesa la cual tenía que cuidar y no olvidar.
¿Es Jesús lo sumamente importante para que le busquemos desesperadamente en todo lugar?
Lo que se quiere se busca y lo que se quiere se cuida.
Ellos como padres buscaban a su hijo y Jesús como hijo buscaba a su Padre.
Dios como Padre busca a aquellos que son sus hijos y estos que son sus hijos ¿le buscaran como Padre?

No se puede pedir o exigir que Dios cumpla sus promesas, si no se ha sido obediente a aquel que entrego la promesa.

Lucas 2:48-49
 Cuando lo vieron sus padres, se quedaron admirados.
—Hijo, ¿por qué te has portado así con nosotros? —le dijo su madre—. ¡Mira que tu padre y yo te hemos estado buscando angustiados!
“entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabías que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?”


Jesús sabía lo que le convenía, lo que le era necesario.

Mateo 19.29
“y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredara la vida eterna.”

El amor provoca cambios, por ende, si se ama a Dios se harán cambios en la propia vida.



Cada celebración en CEIM-Quillota ha resultado en testimonios de gratitud, sanidad, restauración, de las cuales le invitamos para que sea partícipe de las bendiciones de Dios. Le invitamos a nombre cordialmente a acompañarnos en nuestra sede ubicada en Zorobabel Rodríguez N°1615, Población San Martín, Quillota. Le esperamos.








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