"TENGO UNA CONFESIÓN" Celebracion Domingo 21 de Junio de 2015 , CEIM-Quillota

Santiago 3:2-5

Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo.Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere.Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, !!cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!

El  domingo  21 de  junio  del  presente  año  nuestro  pastor Israel Codocedo Ulloa nos compartio  el  mensaje  de Dios
Todos en algún momento hemos vivido circunstancias en donde nuestra boca (lengua) es más rápida que nuestra mente.
Con nuestra boca debemos reconocer lo que Dios ha hecho en nuestras vidas y no lo contrario.

Mateo 5:28

La mujer antes de ir donde Jesús, confesó con su boca su sanidad.

1° Juan 1:9

El perdón también esta en nuestra boca, ya que si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonarnos.

En muchas ocasiones vivimos esclavos de nuestras propias palabras o somos encasillados con confesiones que realizan los otros sobre nosotros.

Pero nos enfocaremos en un relato sobre un joven llamado Esteban.

Hechos 6 y 7

Dentro de este relato podemos apreciar que habían quienes sobornaron para que se hicieran confesiones en contra de Esteban.
Por muy raro que suene a las personas por lo general le gusta o prefieren que les mientan antes de saber la verdad, puesto que lo más probable es que esta no les agrade.
Aquí vemos como Esteban confiesa quien es Dios y lo que ha hecho desde el principio de los tiempos, él estaba lleno del Espíritu, es por ello que todo se determina por lo que tenemos dentro de nuestro corazón, eso es lo que hace la diferencia, dentro del corazón de Esteban estaba el Espíritu de Dios y es por ello que al momento de ser apedreado, enjuiciado, aún en medio de la tribulación, puso los ojos en el cielo vió la gloria de Dios y a Jesús sentado junto a él.
El cristiano verdadero confiesa que Dios lo salvará de lo que ses y esa convicción debe existir en nuestros corazones.
Si confesamos a Cristo como Señor, él nos confesará delante del Padre (Dios).

Romanos 10:10
 
Con el corazón se cree, pero con la boca se confiesa para salvación.

Debemos confesar que le hemos fallado, que no hemos hecho lo correcto, pedirle ayuda a él; nuestra fe y confesión debemos depositarlas en Dios.
Él merece nuestra obediencia y debemos dársela.
Para que Dios haga algo en nosotros debemos confesarlo con nuestra boca, y al hacerlo somos hechos libres y el gozo se transforma en nuestra fortaleza.


Le invitamos  a compartir  con nosotros  las bendiciones  de cada  celebracion, en nuestra iglesia  ubicada en  Zorobabel  Rodriguez  #1615, pobalcion San Martin, Quillota

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